A cinco días del crimen de Julián Álvarez Guardia, de 29 años, la Justicia chaqueña continúa investigando qué ocurrió dentro de la vivienda donde recibió la puñalada que le provocó la muerte. Su pareja, Victoria Cantero, de 25 años, permanece detenida e imputada por homicidio agravado por el vínculo y habría reconocido que lo apuñaló, aunque sostuvo que actuó para defenderse durante una pelea.
La investigación reconstruye el recorrido de la pareja la noche previa: estuvieron en un boliche, luego en un after y finalmente regresaron a la casa de la víctima, donde se produjo el hecho. Sin testigos presenciales, los fiscales analizan distintas hipótesis sobre cómo se desencadenó la discusión y el ataque.
Entre las pruebas clave figuran la autopsia, las pericias al cuchillo secuestrado, los estudios toxicológicos, el análisis de los teléfonos celulares y las cámaras de seguridad. Además, continúan las declaraciones de familiares y allegados, mientras testimonios describen una relación marcada por conflictos, celos y episodios de violencia.
En definitiva, la causa se encuentra en una etapa decisiva de recolección de pruebas. Los resultados de las pericias científicas serán fundamentales para determinar cómo ocurrió el ataque, si existió una situación de legítima defensa o si se trató de un homicidio agravado, y así establecer las responsabilidades penales de la acusada.







