La iniciativa impulsada por el oficialismo reduce el alcance del beneficio ampliado en 2021 y deja afuera a millones de usuarios de provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
El Senado convirtió en ley la reforma del régimen de Zonas Frías impulsada por el Gobierno, una iniciativa que recorta el alcance del esquema de subsidios al gas y que generó fuertes tensiones entre el oficialismo y sus aliados por el impacto que tendrá sobre millones de usuarios de distintas provincias del país.
De esta manera, se modifica el esquema de subsidios al gas para zonas frías, ampliado en 2021 durante la gestión de Alberto Fernández.
El peronismo, algunos senadores radicales y los representantes de la bancada Moveré Santa Cruz se retiraron del recinto al momento de tratar el proyecto. Fue aprobado por 38 votos afirmativos y ocho negativos y se convirtió en ley.

“Detrás de esta discusión hay una cuestión que debemos tener presente: la Argentina es un país grande y diverso. Lo que se corrige es un beneficio que se deja de otorgar por la ubicación geográfica y pasa a considerar también la situación de cada hogar”, señaló la radical de Corrientes Gabriela Valenzuela.
El objetivo del proyecto impulsado por el Ministerio de Economía es dar marcha atrás con esa extensión y reducir el alcance geográfico automático del beneficio, reservado para las regiones de clima más extremo como la Patagonia, Malargüe y la Puna. Así, perderían el beneficio los usuarios de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Jujuy y La Rioja.
El Gobierno prometió a los gobernadores del Norte del país implementar un régimen de Zonas Cálidas, una medida equivalente en sus distritos para subsidiar las tarifas eléctricas durante el verano y sus altas temperaturas.

Pese a esas promesas desde la UCR presentaron proyectos sobre este tema. El diputado Guillermo Agüero (UCR-Chaco) establece en su iniciativa una tarifa diferencial que subsidia hasta el 50% de las facturas de luz para compensar el alto consumo eléctrico derivado de las altas temperaturas y la falta de acceso masivo a redes de gas natural en el norte del país. Desde el Senado, el jefe de la bancada, Eduardo Vischi, también está preparando una norma similar que piensan activar si la compensación prometida desde el Poder Ejecutivo no se produce.
Mientras que el bonaerense Maximiliano Abad aclaró: “Defiendo el equilibrio fiscal, porque es una condición necesaria para que la Argentina tenga estabilidad y pueda crecer, pero no a costa de trasladar todo el esfuerzo a las familias. La modificación de la Zona Fría es una decisión arbitraria e injusta, que no contempla la realidad climática ni económica de nuestra provincia de Buenos Aires, donde 1,3 millones de hogares de 94 municipios, donde viven alrededor de 5 millones de personas, podrían quedar desprotegidos de un día para el otro”.
“No podemos aceptar que una familia de clase media de Mar del Plata, Tandil o Necochea termine pagando más por el gas que una mansión o un hotel de lujo de la Patagonia. Siempre defendí la necesidad de focalizar los subsidios, pero con criterios objetivos, científicos y sociales. Esta ley perjudica a los bonaerenses y particularmente a Mar del Plata. Por eso, no voy a acompañarla”, agregó Abad.
La mendocina Mariana Juri también cuestionó la decisión del Gobierno de avanzar con la quita de subsidios: “No podemos avanzar sobre un proyecto que genera más inequidad. Apelo a la responsabilidad de todos para que lo rechacemos y nos sentemos a generar un sistema de subsidios más justo, segmentado por zonas, temporada y nivel de ingreso”, expresó.







