Una investigación judicial reveló que Tourprodenter, empresa designada por Claudio “Chiqui” Tapia como agente exclusivo para cobrar los contratos internacionales de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), operó una quinta cuenta bancaria en Estados Unidos en PNC Bank que no había sido identificada previamente.
En menos de un año, por esa cuenta circularon USD 13.554.200, provenientes principalmente de contratos internacionales de patrocinio. El dinero ingresaba desde empresas vinculadas a acuerdos comerciales en China, Europa y Emiratos Árabes Unidos, y era transferido rápidamente a múltiples destinatarios.
Una parte significativa (más de USD 3 millones) fue girada a cinco sociedades: Soagu, Marmasch, Delker, Velpasalt y Mafer. Estas compañías presentaban características irregulares: titulares sin antecedentes empresariales acordes a los montos recibidos, domicilios compartidos, estructuras opacas y posterior disolución tras la exposición pública del caso.
El patrón detectado se repite respecto de otros cuatro bancos ya investigados (Bank of America, Citibank, JP Morgan y Synovus):
- Ingresos concentrados
- Movimientos internos entre cuentas de la misma estructura
- Fragmentación inmediata en múltiples transferencias
- Giros hacia sociedades de baja trazabilidad
La investigación en Estados Unidos y Argentina busca determinar el destino final de fondos que podrían superar los USD 300 millones vinculados a contratos internacionales de la AFA.
La documentación judicial expone una arquitectura financiera fragmentada y opaca, donde Tourprodenter operó como intermediaria central en la administración de contratos internacionales de la AFA.
La aparición de una quinta cuenta bancaria confirma que el esquema no fue aislado ni circunstancial, sino parte de un sistema estructurado de dispersión de fondos.
Aunque una parte del dinero se destinó a gastos logísticos y operativos reales, la transferencia de millones de dólares a sociedades luego disueltas y sin actividad económica verificable plantea interrogantes sobre la transparencia y el destino final de los recursos.
En síntesis, el caso revela un entramado complejo que combina operaciones comerciales legítimas con movimientos financieros de difícil trazabilidad, actualmente bajo investigación judicial para determinar responsabilidades y eventuales irregularidades.








