La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto la absolución de César Milani en la causa por el presunto encubrimiento de la desaparición del conscripto Alberto Agapito Ledo, ocurrida en Tucumán en 1976.
Milani está acusado de haber firmado, cuando era subteniente, un sumario militar que presentó la desaparición de Ledo como una supuesta deserción. Según la acusación, esa versión habría contribuido a encubrir la privación ilegal de la libertad y posterior asesinato del soldado. El capitán Esteban Sanguinetti, superior de Milani, fue condenado por su participación en los hechos.
La Corte consideró que la Cámara de Casación había confirmado la absolución sin valorar adecuadamente elementos relevantes de la causa. Entre ellos, que el propio Milani había reconocido públicamente que la firma del documento era suya y que las pertenencias de Ledo, incluidos sus anteojos, habían quedado en el campamento, lo que cuestionaba la hipótesis de una simple deserción. El juez Juan Ignacio Pérez Curci acompañó esta posición, mientras que Luis Rabbi Baldi Cabanillas coincidió en que la decisión de Casación había sido arbitraria, entre otros motivos por el rechazo de un peritaje caligráfico solicitado por la fiscalía. Carlos Rosenkrantz votó en disidencia y sostuvo que correspondía mantener la decisión anterior.
En definitiva, Milani no fue condenado por esta decisión de la Corte. Lo que ocurrió es que su absolución quedó sin efecto y el expediente deberá regresar a la Cámara Federal de Casación Penal para que vuelva a analizar el caso. Por lo tanto, la situación judicial de Milani queda nuevamente abierta y será Casación la que deberá adoptar una nueva decisión conforme a los criterios señalados por la Corte.


