El Ejército mexicano, en un operativo conjunto con Estados Unidos, abatió el 22 de febrero de 2026 a Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del CJNG, tras más de 30 años de actividad criminal y una recompensa de USD 15 millones ofrecida por la DEA. Murió herido durante su traslado luego de un enfrentamiento en Tapalpa, Jalisco.
La caída del capo desató una ola de violencia en al menos siete estados, con bloqueos, incendios y ataques armados coordinados por el CJNG, afectando incluso aeropuertos y generando alertas internacionales.
“El Mencho” había convertido al CJNG en el cártel más poderoso de México, con fuerte presencia internacional y dominio en la producción y tráfico de fentanilo y metanfetaminas, caracterizado por métodos extremadamente violentos y armamento de alto poder.
Su muerte representa el mayor golpe al narcotráfico en años para el gobierno mexicano, pero abre un escenario incierto: el cártel podría reestructurarse bajo un nuevo liderazgo o fragmentarse, lo que podría derivar en una nueva etapa de violencia.








