Tras la condena judicial a Cristina Fernández de Kirchner, dirigentes de distintos sectores del peronismo y de otras fuerzas políticas manifestaron su respaldo a la ex presidenta. La reacción fue transversal: desde el kirchnerismo duro hasta sectores alejados o enfrentados con ella, como gobernadores, intendentes, exfuncionarios y referentes sindicales, se expresaron en su apoyo, marcando una unidad en la acción frente a lo que consideran una «persecución judicial».
La condena logró alinear temporalmente a figuras dispares como Guillermo Moreno, Juan Manuel Urtubey, y Jorge Ferraresi, y hasta a la CGT, que declaró su “apoyo incondicional”. Axel Kicillof, aunque con diferencias internas con La Cámpora, también respaldó a CFK y denunció una intención de proscripción.
Sin embargo, la unidad se da solo en torno al rechazo del fallo, no en términos electorales. En el sector de Kicillof y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) insisten en separar lo judicial de lo político. A futuro se prevé una disputa interna por el liderazgo y la estrategia, mientras se comienza a delinear un bloque opositor al gobierno de Javier Milei.
Por ahora, la reorganización del peronismo está en marcha, aunque aún es incierto si CFK tendrá un rol central, secundario o simbólico. La reunión del Consejo Nacional del PJ buscará ordenar las acciones frente a este nuevo escenario.







