La Cámara de Diputados dio media sanción al nuevo Régimen Penal Juvenil con 149 votos a favor y 100 en contra. La iniciativa, impulsada por el oficialismo y respaldada por el PRO, la UCR y varios bloques provinciales, establece la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y ahora deberá ser tratada en el Senado.
El proyecto fija penas de hasta 15 años de prisión para delitos graves cometidos por menores, como homicidios, robos violentos o abusos sexuales, y contempla sanciones alternativas para delitos con penas menores a diez años. También prevé la creación de institutos especializados para adolescentes, con personal capacitado, acceso a educación y atención médica, y prohíbe la convivencia con detenidos adultos.
Además, incorpora mecanismos como la mediación penal juvenil y la suspensión del juicio a prueba en casos leves, y refuerza el rol de las víctimas, garantizando su derecho a ser informadas, escuchadas y asistidas durante el proceso.
El peronismo votó en contra en general, aunque el Frente Renovador acompañó la baja de edad en la votación en particular. Desde la oposición cuestionaron que la reforma no aborda integralmente las causas sociales del delito juvenil, mientras que el oficialismo defendió la medida como una respuesta necesaria ante delitos graves cometidos por menores.
El Gobierno incorporó una partida presupuestaria específica para implementar el nuevo régimen, tras reclamos de los gobernadores para que los costos no recaigan exclusivamente en las provincias.







