La conversación pública está atravesada por la situación de la empresas y los salarios. El Presidente le pondrá el cuerpo a la crítica. Tensión en el PRO y dudas por la viabilidad de una PASO peronista
Milei continúa convencido de que su modelo es correcto y según el economista Sebastián Galiani, el Presidente considera que el equilibrio fiscal está garantizado, que cuenta con el poder de veto para frenar iniciativas que alteren ese objetivo y que, si consigue la reelección, tendrá una posición legislativa mucho más favorable. Sin embargo, el problema aparece en otro frente: el crecimiento económico es todavía débil. El propio titular del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció que la economía avanza alrededor del 2% anual, por debajo de las expectativas del Gobierno.
En ese contexto, Milei decidió asumir personalmente la defensa del rumbo económico y prepara discursos destinados especialmente al empresariado. El Gobierno también flexibilizó una regulación bancaria vigente desde 2001 para permitir que los bancos presten hasta el 15% de sus depósitos en dólares a empresas que no generan dólares. La medida busca ampliar el crédito y reactivar la economía, pero despertó críticas incluso entre economistas vinculados al macrismo, como Hernán Lacunza y Guido Sandleris, quienes advirtieron sobre los riesgos de repetir problemas de descalce de moneda que contribuyeron a crisis anteriores.
Al mismo tiempo, el oficialismo necesita ordenar su frente político, el acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO representa una primera señal de posible alianza, aunque todavía existe mucha desconfianza. Mauricio Macri enfrenta el dilema de preservar la identidad de su partido o avanzar hacia un entendimiento con Milei, mientras Jorge Macri busca sostener sus posibilidades en la Ciudad y Horacio Rodríguez Larreta aparece como una eventual alternativa opositora.
El peronismo tampoco tiene definida su estrategia, existe la posibilidad de una interna para definir candidaturas, pero los dirigentes saben que una competencia de ese tipo exige mucho dinero y sólo resulta atractiva si las encuestas muestran una disputa relativamente pareja. Si un candidato considera que va a perder, tiene pocos incentivos para gastar recursos en una interna cuyo resultado puede dejarlo sin poder de negociación.
Tanto el oficialismo como la oposición están mirando hacia 2027, pero todavía nadie tiene el escenario asegurado. Para Milei, la clave será demostrar que la estabilización puede transformarse en crecimiento concreto y perceptible para la sociedad. Si eso no ocurre, la discusión política puede dejar de ser sobre la batalla cultural y pasar a ser directamente sobre si el modelo económico funciona.


