Firmas globales amplían su presencia en el mercado impulsadas por la flexibilización de importaciones, mientras las ventas minoristas acumulan once meses consecutivos de descensos

Aunque el consumo masivo sigue deprimido, marcas internacionales desembarcaron en Argentina, otras proyectan hacerlo en el corto plazo o, en el caso de aquellas ya instaladas, planean expandir su presencia con apertura de locales. Según fuentes del sector, el fenómeno responde más a estrategias de negocios de largo plazo que al nivel actual de ventas, cuyas perspectivas de crecimiento lucen limitadas.
Entre esas firmas se encuentran Victoria’s Secret, The Kooples, Miniso, Decathlon, FARM Rio, Maje, Dr. Martens, Carter’s, Dolce & Gabbana, Armani, Sandro, Mango, Montblanc, H&M, el espacio Magma on the Road (con Free People y Project Social), Skechers, Indian, Skinko, Intimissimi, Bath & Body Works y Bimba y Lola.
La flexibilización de importaciones fue el puntapié inicial para que varias de estas marcas empezaran a evaluar la posibilidad de insertarse en el mercado local; a esto le siguieron la apreciación cambiaria y mayor estabilidad económica. Pero se suma un componente cultural que fortalece el atractivo del país.
Factores que inciden en la expansión de las compañías
Fuentes del sector importador contaron a Infobae otros motores que seguramente estén impulsando la expansión de las compañías internacionales:
- La mayoría de estas marcas están respaldadas por empresarios argentinos, con lo cual la curva de aprendizaje se reduce.
- El proceso para traerlas probablemente haya comenzado con bastante antelación. Las negociaciones demoran al menos un año y recién ahora se están concretando. “Son decisiones tomadas en un contexto quizás más optimista, que hoy requieren sostenerse para desarrollarse”, afirman las fuentes.
- Los argentinos aprecian mucho las firmas del exterior, dado que antes solo eran accesibles para aquellos que tenían la capacidad de viajar.
- El valor y posicionamiento genera una demanda de nicho entre los sectores de ingresos medios y altos, particularmente en la Ciudad de Buenos Aires y el Corredor Norte.
Decathlon llegó a Argentina en noviembre de 2025
Entre los importadores, hay quienes prevén que haya un boom de ventas inicial por la novedad, para luego dar paso a una etapa de reacomodamiento hacia niveles más estables.
Otra fuente, que se dedica específicamente a traer del exterior dichas etiquetas, reconoció que el consumo está golpeado, pero aseguró que “la gente quiere tener cosas nuevas y esta es la oportunidad”. Agregó: “Hay que acostumbrarse a que es un mercado más chico”.
Gastón Manganiello, Chief Marketing Officer de Grupo IRSA, dijo a este medio: “Estamos viendo un cambio de paradigma: las marcas ya no toman decisiones mirando exclusivamente el consumo del momento, sino la proyección de largo plazo. Argentina empieza a recuperar previsibilidad operativa, y eso la vuelve a poner en el radar como una plaza estratégica dentro de Latinoamérica”.
Manganiello detalló que existen categorías todavía subdesarrolladas y consumidores muy conectados con tendencias globales, lo que abre una oportunidad clara de crecimiento. Destacó también que había una demanda latente que hoy se está logrando capturar.
Asimismo, subrayó que ingresar al mercado en este contexto tiene ventajas concretas: acceso a mejores ubicaciones, condiciones más competitivas y menor presión en el arranque.
Cecilia Carbajal, Gerente General de Carter’s Argentina, señaló: “A pesar de la retracción de las ventas a nivel local, observamos un consumidor argentino expectante, que detecta productos que antes no tenía y a precios muy competitivos”
A pesar de la retracción de las ventas a nivel local, observamos un consumidor argentino expectante, que detecta productos que quizás antes no tenía y a precios muy competitivos (Carbajal)
La marca de ropa para niños planea abrir 30 locales en los próximos 5 años, con una inversión proyectada de aproximadamente USD 10 millones. “En nuestro caso, la motivación para expandirnos viene de la mano de una alta demanda”, afirmó la ejecutiva.
Carbajal añadió: “Lo único que podría frenar ese fenómeno serían medidas restrictivas en cuanto a la importación, que nos impidan traer la colección completa y, por ende, brindar una oferta limitada o escasa”.







