El Decreto 612, que modificó y aclaró la reglamentación de la reforma laboral, logró destrabar la renegociación de unos 800 convenios colectivos de trabajo que se encontraban frenados por las diferencias entre el Gobierno, empresarios y sindicatos.
El conflicto había comenzado con el Decreto 407, que según los gremios había restringido el financiamiento sindical al modificar la forma de calcular las cuotas solidarias y establecer un límite del 2% también para determinados aportes empresariales. Esto generó reclamos judiciales y paralizó la actualización de los convenios.
El nuevo Decreto 612 amplió la base sobre la que se calcula el límite del 2% de las cuotas solidarias: ya no se toma únicamente el salario básico, sino también las sumas remunerativas normales y habituales. Además, excluyó del límite del 2% determinados aportes patronales destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales y culturales.
Con estos cambios, el Gobierno consiguió que empresarios y sindicatos retomaran las negociaciones para actualizar los convenios vencidos. Aunque todavía no se presentó ningún convenio nuevo ante la Secretaría de Trabajo, distintos sectores ya comenzaron a discutir modificaciones.
Entre las actividades que avanzan en las conversaciones aparecen:
- Petróleo: analiza modificaciones en sus convenios.
- Comercio: el sindicato encabezado por Armando Cavalieri y las cámaras empresarias iniciaron conversaciones, aunque existen diferencias con el sector supermercadista.
- SMATA: analiza adecuar al 2% la cuota solidaria para trabajadores no afiliados, mientras que el 4% podría mantenerse como cuota de afiliación.
- Camioneros: negocia una reducción de los aportes.
- UOCRA: ya había aceptado el límite del 2% para las cuotas solidarias y para determinados aportes empresariales.
- Empresas nuevas: crece la posibilidad de establecer convenios colectivos propios, en lugar de aplicar únicamente los convenios generales de actividad.
La reforma también comienza a incorporar nuevas modalidades laborales, como el “salario dinámico” y el banco de horas, este último ya aplicado en un acuerdo entre Mirgor y SMATA.
El Gobierno considera que el Decreto 612 consiguió destrabar uno de los principales objetivos de la reforma laboral: actualizar cientos de convenios colectivos. Para los sindicatos, la modificación significó recuperar parte del financiamiento que había quedado amenazado con la reglamentación anterior.
El proceso recién comienza y puede extenderse durante meses, pero ya existe una tendencia hacia convenios más adaptados a cada actividad y, especialmente, hacia acuerdos por empresa, con mayor flexibilidad en salarios, jornadas y organización del trabajo.


