El cuarto trimestre de 2025 dejó un panorama desafiante para el mercado laboral argentino. Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), a través de la Encuesta Permanente de Hogares, la tasa de desocupación nacional alcanzó el 7,5%, lo que equivale a más de 1,6 millones de personas sin empleo en todo el país.
Si bien el informe refleja un deterioro general en comparación con períodos anteriores, el análisis regional permite observar realidades distintas entre los principales aglomerados urbanos. En el caso del Noreste Argentino (NEA), la tasa de desocupación se ubicó en 5,6%, posicionándose como la tercera región con mayor desempleo, aunque todavía por debajo del promedio nacional.
Dentro de este escenario, el área metropolitana de Gran Resistencia registró una tasa de desocupación del 8,2%. Si bien este indicador se encuentra entre los más altos dentro de la región, el análisis comparativo con otras provincias cercanas permite observar algunos aspectos positivos del mercado laboral chaqueño.
Por ejemplo, en Formosa se registró una tasa de desocupación del 3,3%, pero especialistas advierten que las cifras más bajas no siempre reflejan una mayor generación de empleo, sino que en muchos casos responden a mercados laborales más pequeños o con menor participación activa de la población en la búsqueda de trabajo, hay que tener cuenta que es una provincia con el mayor porcentaje de empleo publico de la región.
En el caso del Gran Resistencia, los números muestran un mercado laboral más dinámico y con mayor cantidad de personas integradas al circuito económico, lo que implica también una mayor visibilidad estadística de la búsqueda de empleo. Esto se vincula con el rol que cumple la capital chaqueña como centro administrativo, comercial y de servicios de la región, concentrando buena parte de la actividad económica del noreste.
Además, el área metropolitana de Resistencia continúa siendo uno de los principales polos de movimiento económico del NEA, con un flujo constante de trabajadores provenientes de distintas localidades de Chaco y provincias vecinas, lo que refleja una economía regional activa que sigue generando oportunidades laborales.
En este contexto, los datos también invitan a analizar la evolución futura del empleo en la región. El desafío será consolidar ese dinamismo económico con políticas de desarrollo productivo y generación de empleo formal, que permitan reducir la desocupación sin perder el nivel de actividad que caracteriza al Gran Resistencia.








