La Casa Rosada espera que la presentación patrimonial del vocero ayude a desactivar la polémica. Mientras tanto, el Gobierno sigue de cerca movimientos en la Justicia y un informe de Wall Street que vincula el futuro económico al resultado electoral

Hace pocos días, el Presidente recibió el informe de la consultora ARESCO, al que suele mirar cada mes personalmente y con particular atención. Esta vez, los datos de un derrumbe en su imagen -que en el primer trimestre había sido contundente-, mostraron un nuevo piso, un freno a la caída.
Sigue vigente ese 25% de núcleo duro convencido del gobierno libertario y del plan de Javier Milei. En su pico de imagen, ese cuarto de los argentinos estaba complementado por otro cuarto, el núcleo blando que le dicen, del que ahora se retiró casi la mitad. Es una tajada del universo que pertenecía a Patricia Bullrich en la primera vuelta de las elecciones del 2023. Son los que ahora llevaron al Presidente a bajar su popularidad a 37% sobre el 50%.
No es para nada un número estático, definitivo. Pero ese porcentaje de desencantados es parte de los que responden desde hace varios meses, en ese mismo estudio de Aresco, que 3 de cada 4 no llegan a fin de mes y que 6 de cada 10 se tienen que endeudar para pagar las cuentas.
El famoso metro cuadrado de la vida cotidiana de las personas que es, en general, el que define el voto y el que condujo a una preocupación en el ministerio de Economía que venía pidiendo tiempo y paciencia hasta estos días, donde sienten que los números económicos prometidos están empezando a darles la razón.
Es, sin dudas, el gran dilema de este tiempo, la compleja interpretación de los datos macro con la realidad económica de los argentinos. Tener o no trabajo, que el sueldo no pierda poder adquisitivo, poder pagar el alquiler, la prepaga, la escuela. Es, también, el motivo de enojo y obsesión presidencial que volvió a reflejar Toto Caputo en el Latam Forum: “Hoy hay una divergencia realmente, probablemente nunca vista, entre lo que son los datos y el relato, lo que tratan de hacerle creer a la gente qué está pasando. Así que vamos a los datos. Estamos en el récord de actividad económica. Lo digo porque ya casi parece un chiste, digamos, leer los diarios o ver los noticieros que te hablan de crisis. El estimador mensual de actividad económica está en su récord histórico. Es decir, no puede haber una divergencia más grande entre lo que se dice y lo que efectivamente está pasando”.
En ese foro que organiza Darío Epstein, un rato más tarde hablaron Horacio Marín y Marcelo Mindlin, dos protagonistas del sector energético, con un optimismo similar basado en las multimillonarias inversiones -prometen 130 mil millones de dólares en los próximos años- en ese área: “Es imposible que toda esta inversión no genere empleo. Dicen que es un sector ganador, pero que genera poco empleo. Es una explicación muy injusta: la energía invierte millones de dólares y genera miles de puestos de trabajo”.
En el VIP del LATAM forum en el Goldencenter sólo se hablaba de la baja del riesgo país, el ingreso creciente de dólares genuinos y la explosión de algunos rubros de la economía, pero alguien totalmente alineado con el plan libertario reconoció: “Es cierto que nos falta consumo”.
A esa misma zona de acceso exclusivo, llegó el Presidente por un lado y Karina y Adorni por el otro. Pasó por ahí Eduardo Elsztain antes de ir a su tradicional brindis por el día del periodista en la Rural donde convocó a 400 reporteros. En esa previa, se habló muchísimo de lo que le gusta a Milei: la presentación de Miniso, por ejemplo, el bazar chino que es furor entre las adolescentes y que ayer inauguró su segundo local en argentina en el shopping DOT. El primero todavía genera colas para entrar. Son todas postales de una argentina despareja, bipolar.
En el mismo día, la UIA publicó otro informe preocupante sobre el freno en el consumo, la catástrofe en la construcción y una caída general de la actividad de 0,7% interanual y de 0,4% contra marzo pero que en desagregado muestra situaciones desesperantes en algunos rubros.
El dilema por el puente entre lo que es, lo que podría venir y el mientras tanto del impacto social está escrito también en el informe del FMI que contempló la autorización del envío de los mil millones de dólares de desembolso. Esta definición importa por muchas razones pero naturalmente la principal es electoral. “La economía se va a llevar puesta a la política por primera vez”, dijo Caputo. “Creo que va a ser lo opuesto a lo que dice la gente y el mercado”. Se sabe que los inversores miran las encuestas para mirar al país.






