La interna en el PRO amenaza con hacer caer el veto de Javier Milei a la reforma jubilatoria. Milei, que había anunciado el veto por considerar que la reforma compromete el equilibrio fiscal, enfrenta una situación complicada en la Cámara de Diputados. Para anular el veto presidencial, el Congreso necesita una aprobación de dos tercios de los votos en ambas cámaras.
En Diputados, el número necesario es 171 votos, y la última vez que se discutió la reforma obtuvo 160 votos, con 16 ausencias. Las tensiones dentro del PRO y la reciente decisión de sus senadores de apoyar la reforma, a diferencia de sus diputados, complican la situación.
Mauricio Macri, que respalda el veto, ha generado confusión al mostrar posiciones contradictorias en distintas ocasiones. Las ausencias de diputados y los movimientos internos en el PRO podrían inclinar la balanza. La presión sobre ciertos bloques y la posible expulsión de algunos miembros libertarios también son factores clave en la votación que decidirá el futuro del veto.








